Pasé mi vida entre andenes.

Pasé mi vida entre andenes.

25 abr. 2011

Sólo una etapa más.

Al parecer vi su luz
allí a lo lejos, y quiso desaparecer,
sucedió sin apenas explicación.
Se percató de que ya no sentía sus latidos
y, ¿acaso la conmovió?
Mi camino es opuesto al suyo
pero sé que apenas luchó.
Será por eso que su ausencia
no dolerá en mi corazón.
Ni un mínimo detalle
abrirá aquella ilusión
que alguna vez compartió.
Y ese infinito silencio
que me hizo guardar
todos nuestros recuerdos
en ese olvidado cajón.
Ahora voy siendo consciente
de lo fácil que es olvidar
y de lo difícil que es esperar
para creer que algún día
me enseñará a volar.
Y nunca serás su razón para soñar,
como esa estrella
que intenta ser distinta a las demás
pero que no tiene suficiente intensidad
para llegar algún día a brillar.
Y todo se acabará
y no existirán suficientes palabras
para expresar lo que significó nuestra amistad,
ni suficientes lágrimas
cuando vea que ya no estás,
ni suficiente tinta en la pluma
para escribirte lo mucho que te quise.
No existirán besos suficientes
para desearte lo mejor en la vida
y que dentro de unos años me recuerdes.
Pienso que las dos caeremos
en el error de olvidar,
y que estos tres años
sólo ha sido una etapa más.