Pasé mi vida entre andenes.

Pasé mi vida entre andenes.

20 ene. 2013

Amanezco, que no es poco.

Desaparecí de lo cierto, a pesar de las hostias que recibí por escribir, para sentir. Intenté que fluyeran mis palabras por tus acordes y caí, como tantos que se fueron.
Soñé que todo era un cuento, y amanezco, que no es poco tras pesadillas que volvieron después de todo este tiempo ocultándolas, mientras cantas sin contar las horas que nos robó el tiempo.
Supongo que es demasiado fácil reír por no llorar, aguantar a las personas que te dan falsas esperanzas con un "volveré, quizá", pero sentí demasiadas puñaladas con hielo en mi cama, mientras la sangre de mis lágrimas corría por la almohada, al menos ella me entendía, una vez más sin contar que ya no estás.
Ojalá fuese capaz de olvidarme por un minuto del mundo, para escribir y gastar tinta a costa de todos los que estáis ahí fuera. Busco respuestas sin preguntas y tengo demasiadas preguntas sin respuestas, busco puntos y aparte que nunca me dieron la espalda, busco promesas que no se esfumen y lágrimas de verdad. Aquí, más de uno vive sin pensar en un final, como animales salvajes, ¿para qué, para olvidar? Estoy cansada de decir que arrepentirse no vale de nada, que las palabras se pierden por el camino. Si ya te has ido no vuelvas, dijiste que nunca te irías y, ya ves, ya no estás, cómo pasa el tiempo, desconocido de nuestra historia, y quién sabe, tal vez desaparezca y no me volváis a ver por esta tierra, por este papel que se me atraganta.

14 ene. 2013

Un enero caprichoso.


En cuanto aparezcas por la puerta diré yo
Quítate la ropa que esta noche es de los dos
Se acercan despacio unas ganas de sudor
Pendientes de deshacer lazos de algodón.

Ven, apresúrate despacio a mi sillón
Échale un pulso a los botones de mi camisón,
Pinta recuerdos en mi espalda con jabón,
Inicia el momento de hacer de uno, dos.

Mírame a los ojos, si eres capaz,
Ahora que te tengo no hay vuelta atrás
Elegiste conmigo, burlar a la soledad
Pendiente de si era experta en eso de amar.

No creo en amuletos ni en tesoros perdidos,
Pero sí en detalles que se fueron mientras vivimos
En un sombrero que mendigó por amor,
Al vernos a los dos cargados de pasión.

Los horóscopos se quedan en el principio,
En un enero caprichoso de ser el primero
En la lista de espera para el primer beso
Que llegaba un veinte con un “te quiero”.

Mírame a los ojos, si eres capaz,
Ahora que te tengo no hay vuelta atrás
Elegiste conmigo, burlar a la soledad
Pendiente de si era experta en eso de amar.

10 ene. 2013

Sin fronteras, sin distancia.

Te fuiste y nunca supe dedicar
mi tiempo en buscarte como un animal
y un salvaje recuerdo supo hacerme llorar
y escribí mis razones para salirte a buscar.

Olvidé aquel grito en falso de papel
que hundió mi conciencia al saber
que en unos meses vas a volver,
que se harán eternos, tal vez.

Cargué mi rifle y empecé a disparar
a la gente que decía "ya vendrá",
levanté piedras y fronteras hasta el mar
y sonó nuestra canción y eché a volar.

Maldita distancia, desparece de una vez
cómo pasa el tiempo, y yo sin saber
contar al revés para encontrarte,
cómo has cambiado, tú también.

Los kilómetros juegan a ganar,
y nos perdemos en el juego por trazar
el camino de regreso al hogar
donde creciste, para soñar.

 Cargué mi rifle y empecé a disparar
a la gente que decía "ya vendrá",
levanté piedras y fronteras hasta el mar
y sonó nuestra canción y eché a volar.

Viví sin querer.

No puedo vivir sin querer,
vivir por vivir,
escribir para sentir.

No soy capaz de sobrevivir
sin sufrir, sin pedir
un abrazo sutil.

Y llévate lo olvidado a tu cuarto
enterrado en un recuerdo feliz.
Inventaste tu pasado infestado de retratos
falsos del destino que te obligaba a vivir.

Cúlpame por ser así,
pero no me cambies,
al menos las promesas cumplí

Escupe las cartas de tu porvenir
que evitaste por miedo a sufrir.

Y llévate lo olvidado a tu cuarto
enterrado en un recuerdo feliz.
Inventaste tu pasado infestado de retratos
falsos del destino que te obligaba a vivir.

Guarda las promesas más amargas
en tu almohada empapada de tontas lágrimas.

Y di adiós, será mejor.

Y llévate lo olvidado a tu cuarto
enterrado en un recuerdo feliz.
Inventaste tu pasado infestado de retratos
falsos del destino que te obligaba a vivir.