Pasé mi vida entre andenes.

Pasé mi vida entre andenes.

23 may. 2013

No te dejes abatir.

No te dejes abatir por el eventual infortunio
ya que tu corazón no te entra en el pecho,
tu sonrisa es como un albo plenilunio
y la invitación a la vida te ronda al acecho.

Abandona en el umbral la mustia desazón
para abrirte paso al claror del nuevo día:
un tropiezo no debe oscurecer tu razón,
pues tienes mil motivos para el ardor y la alegría.

En tu interior anida el futuro que se vislumbra,
un mañana de retos, promesas y felicidad:
lo presiento en tus palabras, que nos deslumbran.

Atrás quedarán las lágrimas, los breves pesares
que forjan tu espíritu, tu carácter, tu vitalidad;
que solo refleje tu mirada el azul y verde de tus mares.

Poema escrito por mi padre: Miguel Ángel Mesa Bouzas.
Dedicada a mi.

22 may. 2013

Se fueron.

Las ganas de inventar y una tiza al cielo marcarán la frontera de mi razón. Lo sé porque muchos ya se fueron y hoy sigo sus pasos al caminar. Y aquí tú y yo, sólo quedamos los buenos. Nadie nos enseña donde parar.

17 may. 2013

DISCURSO GRADUACIÓN 2012-2013

Hoy se acaba una etapa de la vida donde hemos aprendido a crecer, a madurar, a llenarnos de ideas, hemos aprendido quizá, a ser libres. Ahora le toca a cada uno emprender un nuevo camino, cuando empieza nuestro verdadero trayecto que hemos ido tejiendo durante todo este tiempo atrás. Hemos pasado buenos momentos, nos han castigado por reírnos a carcajadas en clase, por contarle al de al lado todos los detalles de cada fin de semana que pasaba, hemos pasado del maldito lunes al bendito viernes entre estas cuatro paredes todos juntos, o todos los veranos de colegio que deseabas que acabasen para volver a verlos, hemos puesto motes a docenas y cuántos exámenes habremos gritado en bajo, y llorado de rabia al no conseguir lo que esperábamos; algunos, incluso, encontraron aquí su primer amor, pero también hemos pasado malos momentos en los que siempre hemos tenido a alguien al lado que nos tendiera la mano, esas personas que nadie de nosotros ha elegido, que han estado ahí simplemente por casualidad, unos se han marchado, otros sencillamente están ahí, pero realmente pasan desapercibidos, están también los que ignoran tus lágrimas y te juran su amistad, y por último están los que nunca se han separado de ti, con los que discutías día sí y día también, con los que te llenabas de orgullo y jurabas no volver a hablarles, y nos pasábamos días, incluso meses sin saber pedir perdón, esos eran los que te sacaban una sonrisa sin pedir nada a cambio, o los que te daban un abrazo cuando sabían que lo necesitabas, esos que cuando salgas de aquí cogerán tu mano y nunca la soltarán, pero todos y cada uno de ellos, con sus virtudes y sus defectos, construyen cada pieza del puzzle que sirve para seguir hacia delante.
Aún recuerdo esa pregunta que todos los años nos hacían de pequeños: ¿Qué quieres ser de mayor? Y decíamos… Cantante, futbolista, astronauta, millonaria… y lo mejor de todo esto era la ilusión con la que lo decíamos, ahora contestamos como si esto se acabara aquí, todavía hay mucho tiempo para todo esto, nada termina en una simple calificación o por tener un mal día porque, no nos equivoquemos, el esfuerzo no se mide en una simple nota; y, desde luego que hay que tener en cuenta la situación en la que estamos viviendo ahora, pero de lo que estoy segura es de que las personas que nos han traído hasta aquí no nos van a robar nuestro propio futuro, yo, me quedo con el esfuerzo que hemos puesto en conseguir esas metas que nos proponíamos desde que éramos pequeños. Y ahora es cuando te das cuenta de que todo esto empieza, de verdad, en cuestión de meses, y que cada uno seguirá su camino más acertado, tal vez el destino o la casualidad nos vuelva a juntar de nuevo, quién sabe, el mundo es un pañuelo ¿no?, un día dices adiós y al día siguiente una nueva sonrisa te vuelve a sorprender.
Por otra parte quiero dar las gracias a todos los profesores y profesoras que están aquí, los que no han podido venir, y los que se han ido por distintos motivos, los que están ahí arriba pero aún siguen con nosotros y se han dejado la piel por abrirnos un futuro mejor, por no dudar un momento en ayudarnos tanto profesional, como personalmente. Cuántas veces habremos pensado que os merecéis más de una medalla por psicólogos de adolescentes o padres y madres adoptivos de lo pesados que nos ponemos algunos con nuestras tonterías que se nos pasan por la cabeza a esta edad y por las veces que hemos conseguido levantarnos y continuar gracias a unas simples palabras; gracias por enseñarnos a ver la vida desde otra perspectiva, por formarnos, por darnos la oportunidad de absorber todas vuestras experiencias, gracias por enseñarnos a sacar la x de la ecuación, o por conseguir que los idiomas y viajes nos hayan hecho abrir más la mente y las posibilidades, gracias por enseñarnos vuestro pasado para así poder mirar al futuro, gracias por hacer de la ciencia algo mágico y preciso y de las letras algo esencial y enriquecedor en la vida, gracias a la filosofía por enseñarnos las diferentes perspectivas de la realidad y a la historia por hacernos aprender que después de las derrotas nos podemos levantar, gracias en definitiva a todos vosotros por hacernos abrir los ojos y decirnos que soñar es posible si te empeñas en conseguirlo, y que lo imposible solo tarda un poco más.
Aquí acaba nuestro trayecto pero empieza otro diferente que nos invitará a abrir las puertas del mañana, y cerramos unas a las que les debemos todo nuestro pasado y que les dejamos a otros muchos para que vuestras manos ensuciadas de tiza continúen pintando amaneceres en sus legañas y que la ceniza de algunos de vuestros cigarros les expliquen la importancia del reloj y del paso de los años.
Nunca olvidéis que cada uno de vosotros ha colaborado en la construcción de un futuro mejor para cada uno de nosotras y nosotros y que irnos significa que hemos superado todos y cada uno de los retos que nos ha puesto la vida aquí dentro y que fuera vamos a seguir cumpliendo. Gracias.

1 may. 2013

Llegué tarde a tus historias.

Nos dijimos adiós demasiado rápido y sin pensar
en las huellas sobre el papel garabateado de cristal.
Fue demasiado bonito para no poderse acabar,
me enseñaste una canción y no pude dejar de llorar.

Tal vez llegué tarde a tus historias y te decepcioné
aun cuidando las palabras derrotando las murallas
que me impusiste cuando terminaste de romper
el pasado de un tirón y no supe decir 'no te vayas'.

Es demasiado tarde para cambiar y volver a comenzar
No supe despedirme de la rutina, no pude escapar
y te aprendí a valorar cuando te empezabas a marchar
y escuchaba tus letras y mis recuerdos se querían escapar.

El tiempo mata a las agujas del reloj y no las recompone,
ni siquiera pude acostumbrarme ni una vez a no tenerte.
no me pude imaginar firmando un punto y final, no sé,
quizá mañana me arrepienta de no haber podido evitar perderte.

Y tú sabes bien, que yo no quise que esto fuese así,
pero fallé, maldigo el momento en que me alejé de ti,
sin saberlo, sin darme cuenta de que te veía partir,
de mi vida caducada si no te veo abrazada a mi.